lunes, 18 de marzo de 2013

día 210, 266 días

tuerce la anémona
el sagrado espinazo
templo del hálito

4 comentarios:

Ignacio Fernández de Palleja dijo...

Me parece muy interesante este haiku. Su universo poético cupo dentro de las medidas reglamentarias que corresponden a esa forma. Y se las ingenió para desbordarlas. Empezando por la métrica, que resuelve con dos versos esdrújulos. Y siguiendo por el tema. Se ciñe a la convención de describir la naturaleza y disparar las connotaciones gracias a la concentración que causan las pocas palabras. Lo que varía es el punto de vista. Normalmente, hay una contemplación del estanque. Acá la observación mística se hace desde adentro del agua, el poderoso símbolo que hace fluir femeninamente al poema. Antesdelarrazónmente.

Paula Einöder dijo...

¡Gracias, Fernández de Palleja! Como siempre tus comentarios poseen una gran intuición y me aportan claves interesantes sobre mi trabajo a través de los ojos del lector-creador.

Ignacio Fernández de Palleja dijo...

¿Intuición? Estuve seis horas pensando...
Y sí, me gustó tu respuesta, el otro haiku, ahora desde el aire. ¿Los habrá en todos los ambientes?

MARA dijo...

tuerce la anémona
el sagrado espinazo
templo del hálito

Me entero tarde de este haiku; ya escribiste como una docena de poemas más!! Pero no pude dejarlo pasar...Es perfecto en su forma y medida pero, tb. en lo que dice! Torcer la anémona el espinazo...y que éste-ella sean "templo el hálito"!! Qué contraste maravilloso, qué manera de decir con sutileza, con fineza, algo tan duro. El cuasi oxímoron que porta "templo del hálito", se entiende desde ese torcer el "epinazo"!!!
Me pareció brillante y más que llegador! Beso, María Vidal.