sábado, 29 de octubre de 2011

desembocadura de tajo


Vista de Toledo, de El Greco

jirafa de alturas umbilicales
átame al cuello
esta cuerda
así te veo mejor
tengo saliendo de mi arca animales
pero todos van solos
a caer al mar
déjame que me ahogue
con el aire del agua
placentera asfixia de flotar
suelta ya esos pájaros de veletas
que no se puede medir
el viento con el volar
las alas son de hule
cuando se derrite
el ulular felino de la brisa
corta ya el cordón
así nacemos
oficio del poeta
dejar de bruñir el metal
para que brille el hueco
de la luz oculta
loco globo del ánima
pesada flor de helio
en desembocadura de tajo sin final

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ríos de sangre y ríos de miel desembocan en el tajo irremediable.

José W. Legaspi dijo...

siento el dolor, el desánimo, el ahogo, no digo nada especialmente inteligente si digo que el poema es muy bueno, me encanta, pero también me duele, me desanima, me ahoga...

Anónimo dijo...

"oficio del poeta

dejar de bruñir el metal

para que brille el hueco

de la luz oculta"

cuando parece no haber más orillas,
el retorno inevitable a ningún puerto
despedidas y consuelos
partida y huída
la nave va y se siente náufraga.

K

Paula Einöder dijo...

Gracias por comentar. Es un poema desde el dolor, pero al mismo tiempo busca las "alturas" de la profundidad.