sábado, 26 de marzo de 2011

De trovadores y poetas

Farai un vers de dreit nien:
non er de mi ni d'autra gen,
non er d'amor ni de joven,
ni de ren au,
qu'enans fo trobatz en durmen
sus un chivau.

Haré un poema de la pura nada.
No tratará de mí ni de otra gente.
No celebrará amor ni juventud
ni cosa alguna,
sino que fue compuesto durmiendo
sobre un caballo.

Guillermo de Aquitania

Desde que empecé a escribir poesía, como muchos escritores en su adolescencia, me sentí atraída por los trovadores y la posibilidad de poder musicalizar mis textos. Creo que lo que realmente me gusta es estar en el linde entre la música y la poesía y debe ser por eso que me atrae el tema de los trovadores y su obra. Guillermo de Poitiers, también conocido como Guillermo IX de Aquitania, con su poema Farai un vers de dreit nien sin duda que inspiró mi poesía y por esa razón es que siento tan cercano a mi escritura el concepto de trovar del siglo XII. Por supuesto que ha pasado mucha agua bajo el puente, que han habido y continuarán habiendo cambios, pero la poesía y su hermandad con la música sigue intacta, y en el fondo el verdadero poeta aspira a estar en contacto con las fuentes de la poesía, las que están en el cielo y el suelo, porque como señaló Hamlet:

There are more things in heaven and earth, Horatio,
Than are dreamt of in your philosophy.

Y en ese sentido, creo que la poesía está antes y después de la filosofía, y quizás también de la literatura, y es el retorno a las raíces, al afloramiento del río.



viernes, 25 de marzo de 2011

dulce y dolorosa espera

en donde empieza este verso

veo las encrucijadas que se han tejido

con la paciencia de Penélope

así te esperaré

amarraré mis agujas de opaco acero

dejaré mi tejido anclado

no visitaré mares lejanos

ni surcaré campos en flor

así te esperaré

destejeré y volveré a tejer el mismo sueño

si pierdo el punto

empezaré una y otra vez

hasta que el tejido tome la forma de tu rostro

y luego lo destejeré una, dos, tres

todas las veces

para que un día

inesperado

cuando regreses

tengas todo el calor acumulado en mi vientre

y me tejas y destejas

una y otra vez

una y otra vez

una y otra vez

miércoles, 27 de octubre de 2010

Ellas

Crecen dentro de las uvas
y usan hojas de parra para no provocar vergüenza.
Son polimorfas e inadecuadas
y se pasean entre los tallos de las flores
con la naturalidad de las princesas.
Huelen a jazmín sublimado
y beben vino cuando celebran al dios Baco.
Son dispersas por su capacidad
de desmaterializarse en el aire
pero vuelven a ser visibles
cuando sienten la piel de un hombre cerca.
Se abren en su bulbo
y permiten que las sobrevuele el insecto.
Dejan que sus pies sean huella de una fruta-metafísica.
Su versatilidad les permite volar con altitud de aeroplano
si las persigue una hormiga feroz.
Y son desmesuradas en sus tamaños corporales
cuando van a desflorar a su presa
y la aplastan con el peso de su pasión sin medida.

domingo, 24 de octubre de 2010

Poema roto

Le quito páginas al río
y cuando digo río
escucho a los pájaros agolparse en los ramajes viscerales
para por fin desmenuzarse en el cielo disuelto
No. Le arranco páginas al río
Quiero decir –intento lo que no se puede
Detener al río no se puede
No se le pueden quitar todas las hojas al río
Detener lo escrito en el agua
Pero le quito las páginas al río
Me defino por eso. Y lo hago
Atravieso una penumbra. Pero el río es una máquina feliz.
Existe aparte de mí. No me espera ni se inmuta
y yo escribo sola
No digo –ahogada- pero pienso que el río
escribe versiones que luego desleo
sintiendo mi problema de enfoque
Igual, las páginas se escriben solas
y yo estoy sola cuando escribo
e intento quitarle páginas al río

sábado, 16 de octubre de 2010

Alturas

No puedo escribir sin destruir
un poema que es un árbol
lo es porque antes sorbió con creces
las raíces de un poema anterior
y lo dejó petrificado y esquelético
El poema nuevo en cambio
se puso robusto y en flor
Yo estoy aquí
En esta batalla
de sangre –tinta-
de boca –papel-
de hacha –borrar-
Y estoy dispuesta a matar
sin piedad si logro con ello
mi único objetivo
-lo que yo deseo-
hincarle el diente al fruto
más jugoso y maduro
en la punta del árbol

sábado, 2 de octubre de 2010

lo que hay por no haber

hay un cansancio de sábana mojada

de luna agrietada de sal

de trozo de pan triturado

de piel de gallina hasta el óvulo

de calor agujereando veredas

de ventana escupiendo unos gatos


hay un aire de bisturí inoxidable

de cera compitiendo con el hielo

de pantano licuándose sin tapa

de alfiler extrañando a su hilo

de jazmín afeitado hasta el hueso

de lengua infectada de tiempo

domingo, 26 de septiembre de 2010

básico de necesito

necesito la bolsa de agua caliente

el té de tilo y manzanilla

y la frazada a cuadros


necesito el abrigo y la bufanda

la sopa de cebollas

y el calor de mi perro


necesito el paraguas y los guantes

guarecerme del viento

y tapar los agujeros de la ventana


necesito calentar mis manos

prender la hornalla

y sacar crujiente el pan del horno


necesito las voces lejanas que no están

prender las velas y el incienso

y ponerme el gorro de lana a rayas


necesito el olor cansado

pero amable de las glicinas y el laurel

y sorber el jugo de una naranja


necesito las cajas y los juguetes

las fotografías color sepia

y ver postales viejas


necesito el pan con manteca

mermelada y miel

y tomar lentamente limonada


necesito manzanas y canela

el susurro de las montañas

y todas las mañanas que me dormí

domingo, 19 de septiembre de 2010

criaturas del espejo

under construction

sábado, 28 de agosto de 2010

Delirios IV

En estos momentos ando muy metida en el tema del delirio, del latín "de-lirare": salir del surco al labrar la tierra. Esa definición me tiene en éxtasis hace veinticuatro horas, me da vueltas y vueltas por la cabeza. Por ahora, dejo que se asiente y espero que dentro de poco dé sus frutos. He estado leyendo bastante del tema, y recordando mis lecturas de cabecera, en una suerte de ida y vuelta entre el pasado y el presente. Hoy siento muy presente el pasado, y tengo ganas de labrar la tierra de la memoria. Sin embargo al hacerlo sé que corro el riesgo de quedarme anclada en los surcos del tiempo. La consigna entonces es clara: salir del surco, quebrar la lógica impuesta, ser inadecuada. Todo lo siniestro es tan familiar, todo lo familiar es tan siniestro. En definitiva, hay mundos allí fuera listos para ser delirados, a piacere y sin culpas. Y sí, todo esto es la antesala de la creación, de la transformación, de esa alquimia del verbo a la que aludía Rimbaud. Otra vuelta de tuerca.