domingo, 18 de abril de 2010

Región de lo inmediato

Escribir y escribir, dar hachazos

al árbol primitivo, a la madera

primigenia, ser un ebanista

medieval, un monje

de monasterio, un meister

de la pluma, un escriba

del templo, un ermitaño

del grafito, talar firme al árbol

hecho hoja, al papiro egipcio

al pergamino de la antigüedad

al gutenberg moderno

y todo por esa luz al fondo del túnel

por cegarnos con la divinidad inmaterial

a través de la materia

del árbol primitivo, de la madera primigenia

y transformar la nada en un huevo fabergé, escribir

y reescribir ahora comprendo, leer y

releer, ahora me interno y ser la

pausa luego del hacha, el silencio

luego del parloteo, fijar la vista

en el cielo de la escarcha, amar

esas flores amarillas que descongestionan

los sentidos, y volver al punto de

partida para partir el árbol primitivo

la madera primigenia, para crear el

sig-oto-el otro-sig-no-el ver-bo-el-as-ombro

para apoyarte luego del escombro

en el árbol primitivo, en la madera

primigenia y obtener sombra luego de

arder en la caldera que chifla y resuena

campana del jorobado de Notre Dame

y ser el trovador que busca al trovador

que rasca el árbol y encuentra el HUEVO

perfecto dentro de la savia caliente

y las barbas de la corteza:

el huevo que late

el latido que le da

la singularidad

a lo inmediato.

8 comentarios:

Paula Einöder dijo...

Este poema lo escribí a mis veinte años, por el año 1995. Mucho después lo publicaría en mi primer libro La escritura de arcilla, en Montevideo, año 2002. Es un poema de mucha búsqueda y de gran intuición a pesar de mi corta edad de entonces y creo que anticipa mucho de mi escritura posterior. Le tengo afecto a este poema porque en él pude plasmar mucho de mi temprana visión poética.

Eclipse dijo...

qué genial... leerte lo que escribías casi a mi edad.
siemrpe hay algo, creo yo, que marca esa esencia, por más que cambiemos, esa sensibilidad poética que nos marca o nos identifica, siemrpe algo perdura.
me alegro ver lo que perdura en vos, poder palparlo.

lara dijo...

Me gustó mucho el poema, más que nada esos tres últimos versos... Me gustó mucho el ritmo que le diste.

Saludos!

Gustavo Esmoris dijo...

Excelente texto, de una de las mejores poetas uruguayas de la actualidad. Saludos.

F. de P. dijo...

Ya tú sabes...
Divisé el huevo de un texto próximo hoy de mañana, que tiene relación con los míos y con el tuyo, con el que discutirá un poco, para no faltar a la costumbre.

José W. Legaspi dijo...

¡Me gusta una "enormidad"!(palabra poco académica, pero el gusto y la pasión no reconocen academicismos)
¿Ya apasionada poeta a los veinte? La naturaleza y la pasión siguen presentes en tu obra, una naturaleza fuerte, a veces dominante o que te domina...
¡Gracias por adentrarme a las raíces de tu poesía! es un viaje, todo un viaje

laveron dijo...

yo a los 20 era una nutria...ahora creo que llegué a ascender un poco en la escala zoológica, pero jamás, a esa edad, pude llegar a un texto así.

besito!

laura

e9 dijo...

Hola Paula!
Que gusto volver a leerte y volver a re-cordar.
Aquellos tiempos dónde brotaban alas y enredaderas floridas en cada paso nuevo.
En cada huella una semilla de versos frondosos , notas primarias ; acordes nutrientes que suenan aún hoy tan relucientes y frescos.
Veo también, el incipiente gusto expreso que llenó aquellos días con la avidez de la búsqueda; sin (a veces) siquiera saber el haber encontrado algo.
Aquí, "escribir es el camino", cómo la felicidad, sin metas , sin destino..
Salud!